Pese a la voluntad de diálogo del propietario, no echarán atrás en la demanda que le iniciaron por presunta defraudación.
La dirigente Lilia Calderón manifestó ayer que no desistirá de las acciones legales que inició la semana pasada contra Carlos Romero, a quien no considera como propietario de las tierras del Barrio Obrero A. Expresó que ella no participará de la convocatoria a mediación que hará el intendente Aníbal Tortoriello, pero dijo que no impedirá que otros vecinos del asentamiento asistan a la reunión cuando ésta se lleve adelante.
Se recordará que Romero ha afirmado en diversas oportunidades que posee la documentación probatoria que lo habilita como representante y uno de los dueños del predio ocupado, que se extiende junto a Naciones Unidas al norte de Circunvalación Presidente Illia.
Sin embargo, Calderón considera que faltan varios elementos como para ratificar la reclamada propiedad y por eso dijo que ella “no puede ser hipócrita” y volver atrás con la causa iniciada. Mucho menos puede “convalidar” de algún modo las pretensiones de quien ahora tendrá que responder legalmente por la acusación de presunta estafa a los habitantes de la toma.
Días atrás, la abogada de los pobladores, Victoria Naffa, presentó la demanda que deberá ser dilucidada por la Justicia. La iniciativa podría, eventualmente, convertirse en un obstáculo para la materialización de las negociaciones que abrirá el jefe comunal.
No lo cree así la referente de los ocupantes, puesto que en las conversaciones podrán participar los vecinos que sean designados para tal efecto. Sin embargo, habrá que aguardar la reacción de Romero, quien ha demostrado interés en el diálogo que impulsará Tortoriello pero que no quiere que Calderón dificulte las gestiones.
Además, sigue vigente el pedido de expropiación de las tierras para avanzar, en el cual el Deliberante aceptó tratar la declaración de utilidad pública necesaria.