Baratti: “Dejaré un Municipio mejor que el que recibí”

El jefe comunal, derrotado el domingo, terminará su gobierno como corresponde en democracia.

Tras las elecciones del domingo, en que el intendente Abel Baratti sufrió una contundente derrota ante el opositor Aníbal Tortoriello, el gobierno municipal evalúa los pasos a seguir, en procura de una transición ordenada y sin sobresaltos hasta el final del actual mandato.
La decisión apunta a seguir adelante con las trabajos públicos que tenía empezados y a mantener las gestiones por obras nacionales que se van a concretar. No se encararán nuevos emprendimientos que condicionen, con deudas, a las futuras autoridades.
El clima interno dentro del Ejecutivo comunal no es el mejor por el dolor que ocasionó el revés electoral. Ayer, por caso, prevaleció la reflexión y se comenta que el movimiento general en el Municipio se vio más lento y opacado.
Sin embargo, el jefe comunal tiene el panorama bastante claro y, como dijo apenas se confirmó la tendencia categórica de los comicios, continuará con su labor habitual hasta el último día de su administración. “Yo voy a seguir mi mandato hasta el 10 de diciembre”, enfatizó, aunque aclaró que estará en contacto con el titular electo del Ejecutivo cipoleño.
“Las obras que estaban iniciadas las vamos a continuar. Hay proyectos de asfalto y licitaciones que hay que hacerlas y que quedarán al cobro para su mandato. Lo que sí no vamos a encarar obras nuevas ni proyectos que teníamos en mente para el segundo semestre del año porque ya es ponerlo en deuda al próximo gobierno. No tiene sentido. Así que, por ejemplo, los cordones cunetas que teníamos pensados para el Piedrabuena quizás le tendremos que decir que, si los quiere hacer, que los hagan ellos o si se inician, iniciarlos pero ya hablándolo con Tortoriello”.
Baratti aseguró que su sucesor recibirá “un Municipio mucho mejor que el que recibí yo. Capaz que no le guste, no lo sé, pero va a recibir un Municipio con muchas obras para cobrar, un empuje de obra pública tremenda, que la gente le va a exigir obviamente, porque ahora la gente se acostumbró a que quiere asfalto, y no quepa duda que va a tener que trabajar en esto. Va a tener que hacerlo en varias obras que la gente le va a exigir y le va a pedir”.
El intendente, ante una consulta, reconoció que en los primeros tiempos de su gestión tuvo “las manos atadas” por las deudas que heredó, pero prefirió no polemizar más sobre el asunto. “Ya está, ya pasó”, enfatizó.
En materia de grandes emprendimientos a concretar con jurisdicciones como la Nación, ratificó su “compromiso de seguir gestionando los que quedaron pendientes y que, por supuesto, hay que seguir. Las viviendas empezaron y se tienen que continuar. Lo demás, como la planificación sobre la apertura de la urbanización, la tendrá que seguir el próximo gobierno porque es un desafío importante que teníamos para los cuatro años”.