El intendente Abel Baratti está muy interesado en la posibilidad de que el gobierno nacional dé su aprobación definitiva al proyecto de gran pluvial, un obra que permitirá mejorar el drenaje del agua de lluvia y terminar con los problemas de anegamiento que suelen generar las precipitaciones en algunos barrios de Cipolletti.
Se trata de un emprendimiento de envergadura ya que su realización costará unos 40 millones de pesos. Por el monto, al Municipio le resulta por demás difícil, o casi imposible, encararlo por cuenta propia.
Por todo ello, la definitiva inclusión en el marco de los trabajos locales que apoyará el gobierno nacional resulta fundamental para Baratti.
Según pudo conocerse, el jefe comunal viajó ayer a Buenos Aires, donde tenía previsto realizar distintas gestiones por asuntos que hacen al desarrollo de la ciudad.
Entre ellos, figuraría la posibilidad de concretar avances en la tramitación del megaproyecto del pluvial, que está muy avanzado. Restaba, hasta hace unos días, una modificación en un aspecto técnico para concluir con los requisitos de rigor.
De conseguirse el financiamiento de Nación, ahora o más adelante, Baratti habrá concretado un paso histórico en materia de infraestructura urbana. Y ello porque el emprendimiento demandará transformaciones significativas en la ciudad, con utilización de mano de obra intensiva y moderna tecnología dadas las transformaciones que se deben operar.
La propuesta comenzó a gestarse hace unos 10 años, durante una visita que efectuó a la ciudad el ex presidente Néstor Kirchner. Desde entonces, se han sucedido las gestiones para que se pueda concretar de una vez por todas, pero su complejidad y los altos montos que se barajan han dilatado hasta ahora su aprobación, anuncio e inicio de las tareas.
El jefe comunal tiene cifradas grandes expectativas, además, en la realización a través del plan Más Cerca de una serie de obras públicas muy necesarias para la ciudad.
Hasta ahora, Baratti contaría con el respaldo político de Nación, habida cuenta de su decisión de mantenerse en el Frente para la Victoria, pese al salto al massismo que ha dado el gobernador Alberto Weretilneck.
Su postura le permitiría capear el temporal que afecta a las relaciones entre las administraciones nacional y provincial, y contar con recursos como para encarar su último año de gestión de la mejor manera posible.
En la actualidad, la comuna tiene media docena de grandes obras en pleno desarrollo y aspira a terminar antes de finalizar el año. Se trata del acueducto para la zona noreste; la segunda etapa del plan de pavimentación; la construcción de veredas económicas; la concreción de las piscinas de Isla Jordán y la multipliación de la cantidad de nichos del cementerio municipal.
Está por definirse, además, la ejecución de las tareas de ampliación de la planta de tratamiento de líquidos cloacales y la extensión del servicio eléctrico y el alumbrado público en la zona del Distrito Vecinal Noreste.