De esta manera, las faltas de
tránsito serán visibles en cualquier parte del país, con lo que impedirán que quienes hayan infringido alguna norma puedan obtener la licencia en su jurisdicción.
El siguiente paso será un encuentro con la Agencia Nacional de la provincia de Río Negro, para instruir a los agentes de tránsito y entregar nuevas herramientas de trabajo, como radares y un nuevo sistema para infraccionar, que dejará los viejos talonarios y comenzará a funcionar con impresoras que tomarán la patente y automáticamente arrojarán los datos del propietario del vehículo. Esto, aseguró Sales, conllevará un aumento en las sanciones por ebriedad, paso de semáforos en rojo, picadas clandestinas, etcétera.