La Junta Electoral Municipal se reunió ayer con apoderados de los partidos políticos que participaron de los comicios del domingo para poder acceder al contenido de numerosas urnas que quedaron sin abrirse y sin contabilizar sus votos. El total de urnas habilitadas para sufragar fue de 177.
Según fuentes cercanas a la JEM, eran 37 las urnas de las que no se tenía ninguna información porque estaban cerradas con el acta certificada de los resultados en su interior. Como no se las podía abrir sin presencia de los apoderados de los partidos políticos, ayer por la tarde hubo una reunión para concretar la apertura. De acuerdo con fuentes políticas, eran 43.
Al margen de la amplia diferencia que consiguió la Coalición Cívica-ARI y su candidato Aníbal Tortoriello sobre su inmediato seguidor, Abel Baratti, del Frente para la Victoria, existía ayer alguna expectativa en cuanto a la composición final del Concejo Deliberante.
En el FpV, y sobre todo en el peronismo que lo integra, todavía había cifradas esperanzas de que su candidato a segundo concejal, Santiago Varela, pudiera entrar al Legislativo. De confirmarse esta alternativa, el nucleamiento frentista tendría dos bancas, pues se sumaría a la ya confirmada que pertenece a María Eugenia Villarroel Sánchez.
Nada era seguro, sin embargo resulta muy difícil que la abultada tendencia a favor de la fuerza triunfadora en las elecciones del domingo se vea alterada. Es más, algunos políticos consideraban que se podía ampliar.
Sobre el escrutinio provisorio de las urnas que se alcanzó a hacer la noche de la jornada de votación, prevalecía el hermetismo oficial. Circuló, sin embargo, que Tortoriello rondaba los 19.000 votos, mientras que Baratti alcanzaba los 9000.