En la Facultad de Ciencias de la Educación aguardan prontas definiciones sobre los 500.000 pesos que se deberán invertir para los arreglos más inmediatos de la Casa Peuser, monumento histórico en el que funcionan varias dependencias de la unidad académica. Si vuelve a llover con intensidad como a fines de febrero, podrían producirse desprendimientos del techo y la mampostería que inutilizarían las instalaciones.
Hoy es difícil contar con fondos debido a las grandes estrecheces presupuestarias que atraviesa la Universidad Nacional del Comahue, a cuyas autoridades se requirió el aporte para las refacciones. Sin embargo, se espera que la contribución se materialice con la inmediatez necesaria. Todo está librado al comportamiento del tiempo.
La decana Adriana Hernández manifestó ayer que las reparaciones previstas son las más urgentes y están focalizadas en los inconvenientes más graves que presenta el techo. La obra integral de la estructura superior del inmueble costaría un millón de pesos más, suma que ahora se torna prácticamente inalcanzable.
Como monumento histórico provincial, el mantenimiento debería ser efectuado por el Estado rionegrino pero desde hace tiempo, al pasar las instalaciones a uso de la UNCo, ha sido la casa de altos estudios regional la que ha debido hacerse cargo de su cuidado.
De producirse lluvias intensas, podrían verse afectados el decanato, la secretaría administrativa y equipos de investigación.
Malos techos
Otras dependencias también requieren de reparaciones por las lluvias
En el anexo. Además de la Casa Peuser, requieren refacciones el techo del edificio viejo de Ciencias de la Educación y también el anexo del ex Colegio 17, en instalaciones compartidas con la Escuela de Policía.
Adecuaron el comedor. Finalizaron recientemente las obras de reparación del techo del comedor de la facultad, trabajos que debieron ser ejecutados por la misma empresa que construyó las instalaciones.