De acuerdo con fuentes allegadas a la investigación, en los últimos días hubo un análisis pormenorizado de las llamadas entrantes y salientes del teléfono celular de la mujer desaparecida. También estaba previsto un control de las acciones que desarrolló a través de las redes sociales.
Algunas actuaciones que se impulsaron desde la Fiscalía de Delitos contra las Personas de Cipolleti fueron un rastrillaje en la zona de Cuatro Esquinas y otra inspección en los ríos Limay y Negro, entre las localidades de Senillosa y General Roca. La tarea fue desplegada por efectivos de la Prefectura Naval Argentina y el resultado fue totalmente negativo, indicaron las fuentes.
En cuanto a la colaboración solicitada a la comunidad, muchas personas aseguraron haberla visto en determinados sitios de la región, pero se trató de pistas falsas. Asimismo, de manera inicial, se indicó que permanecía en la zona pero a esta altura hay sospechas de que se alejó y que podría estar oculta en otro punto del país.
Los motivos de la decisión de Emilia fueron expuestos por familiares a los responsables de las pesquisas y se trataría de una cuestión personal. Sin embargo, no se descartan otras hipótesis y la Justicia trata de encontrar nuevas líneas de investigación.
Mientras tanto, los hermanos de Emilia y su hijo adolescente, de 15 años, siguen adelante aunque muy compungidos y con la expectativa de alguna novedad positiva en los próximos días.
Actividades
Repartirán folletos en La Corrida
Los familiares de Vera confían en la Justicia y decidieron no convocar a nuevas marchas. De todos modos, no abandonarán las actividades de difusión sobre su desaparición y por ejemplo, mañana, en La Corrida, con el apoyo de la Multisectorial de
Cipolletti, repartirán folletos.
Asimismo, acompañado por sus seres queridos, el hijo de Emilia trata de sobreponerse a la situación y empezó el segundo año de la secundaria.
Emilia convivía con su padre y era la hija que lo acompañaba en forma permanente debido a que padece el mal de Parkinson.