A las 14:30 de ayer, todo era tranquilidad para el matrimonio dueño de la fiambrería Brisas, ubicada en Ceferino Namuncurá al 700. Como todos los días, cerraron el local para volver a abrirlo por la tarde. Se dirigieron a su vivienda, contigua al comercio, comieron y se fueron a descansar. El hombre se recostó, pero su esposa se quedó despierta. Fue en ese momento cuando sintió un fuerte ruido y después otro similar.
Primero pensó que podría tratarse del inquilino que vive en la parte delantera de su propiedad. Pero inmediatamente fue a mirar las cámaras de seguridad. Allí vio que un delincuente había ingresado a la fiambrería luego de forzar una puerta lateral. Inmediatamente le avisó a su marido y llamó a la Policía.
El hombre se levantó de la cama y, con la ayuda del inquilino, redujeron al ladrón antes de que pudiera escapar, no sin antes trenzarse en un violento forcejeo. Lo mantuvieron inmovilizado contra el piso alrededor de diez minutos, hasta que llegó personal de la Comisaría 32.
El delincuente llevaba consigo una bolsa de consorcio con un compresor y un tester automotriz. Se especula que estos elementos eran parte de un botín recientemente robado.
También encontraron droga entre las pertenencias del ladrón, por lo que se hizo presente en el lugar personal de Toxicomanía de la Policía. Sin embargo, se trataba tan solo de una tuca, como comúnmente se denomina a la colilla residual que queda luego de fumarse un porro.