Los permanentes patrullajes de los agentes de la Subcomisaría 79 en distintos puntos de su jurisdicción dieron resultado positivo en las cercanías del cementerio local, cuando un joven intentó darse a la fuga y fue reducido. Mientras se hacía la requisa de rigor, se pudo constatar que en una mochila color negro llevaba 22 envoltorios con una sustancia similar a la marihuana. La posterior prueba pericial estableció que se trataba de cannabis sativa, y que su peso rozaba los 100 gramos.
De acuerdo con fuentes policiales, el detenido sería un dealer, aunque se trataría de un “nuevo trabajo” que sumó en el último tiempo debido a que es conocido en el ambiente delictivo pero por otro tipo de hechos.
Todo comenzó en el marco de los operativos que se desarrollan en la ciudad y que permiten advertir los movimientos sospechosos de los delincuentes. En este marco, personal de la unidad policial con asiento en las 1200 Viviendas individualizó a un joven, que se movilizaba a pie, indicaron las fuentes.
El hombre transitaba en la zona del cementerio y caminaba tranquilamente. Pero la aparente calma se trastocó ante la presencia de un patrullero y los policías vieron como se alejaba en forma rápida. Fue en estas circunstancias que empezó un seguimiento, que desembocó en su aprehensión.
El apresado fue revisado y entre sus pertenencias llevaba una mochila. Al abrirla, los agentes comprobaron que llevaba varios bagullos o sea, envoltorios con marihuana.
Más allá de las sospechas, se convocó a los peritos para comprobar de qué sustancia se trataba y el reactivo dio positivo, remarcó el comisario Julio Gutiérrez, a cargo de la Unidad 79.
El detenido, de 23 años, fue trasladado al edificio policial en las últimas horas del martes y ayer, por disposición del Juzgado Federal de la ciudad de General Roca, se ordenó su inmediata liberación. De igual modo, fue imputado por infracción a la Ley 23.737, es decir la denominada ley de drogas.
En cuanto a su descargo ante la Policía, el joven habría afirmado que recién terminaba de trabajar y que se dirigía a su casa por calle Alberdi. Como prueba, mostró ropa de trabajo que llevaba en su mochila.