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Atrapan a preso tras un violento asalto a despensa

El interno goza de salidas transitorias y habría participado en un hecho ocurrido en calle Ecuador.

Una despensa fue el blanco de tres delincuentes que tras haber reducido a la propietaria se llevaron 6.000 pesos para luego darse a la fuga en un auto. Una vecina vio cómo huían y de inmediato llamó a la Policía. Unas horas después, los agentes dieron con dos mujeres que transitaban a bordo del vehículo, más tarde con su propietario y en un operativo de rutina se detuvo a un interno del Penal de Ejecución 5, sospechado de haber participado del robo. Luego se supo que se encontraba bajo el régimen de salidas transitorias y que no había regresado a la penitenciaria.
El único que quedó imputado en la causa por el delito de robo calificado fue el dueño del vehículo. A cargo de la investigación se encuentra el titular del Juzgado de Instrucción Cuatro, Santiago Márquez Gauna.
Eran cerca de las 10 de anteayer cuando tres delincuentes ingresaron a la despensa que se encuentra sobre calle Ecuador al 2050, según informaron desde la Comisaría 32. Mientras dos de ellos se ocuparon de tapar la boca y los ojos de la propietaria, el tercer asaltante se encargó de vaciar la caja registradora. Luego se dieron a la fuga. “El accionar de los delincuentes fue muy rápido. La víctima no alcanzó a ver si llevaban un arma de fuego, aunque creemos que así fue, ya que antes de retirarse la golpearon en la cabeza con un elemento contundente”, comentó una fuente policial.
 
Dos sospechosas
Apenas se retiraron, una vecina se comunicó con el Comando Radioeléctrico para denunciar el robo y también para dar a conocer en qué auto se trasladaban los sospechosos. Esta información fue clave para el esclarecimiento del hecho.
A poco de haber perpetrado el robo, personal de la Comisaría 24 dio con el auto.
Los agentes vieron que en la esquina de Bolivia y Esmeralda se bajaron dos mujeres del Fiat 147. Como el vehículo coincidía con las características que había aportado la testigo, detuvieron a las sospechosas. A las mujeres se les encontró 2.500 pesos que se presumen son parte del botín. “Debimos devolverles el dinero porque no tenemos manera alguna de probar que esa suma fue la que había sido robada horas antes”, confió una fuente policial.
Las sospechosas son madre e hija y ésta última es pareja del joven, de 20 años, que una hora más tarde se presentó en la comisaría diciendo ser el dueño del Fiat 147. Las averiguaciones permitieron establecer que él habría sido quien trasladó hasta la despensa a los sospechosos y que no habría tenido otra participación. Tanto el joven como su pareja y su suegra no cuentan con antecedentes penales.

Con salidas transitorias
El cuarto sospechoso cayó más tarde. Fue en un operativo que trató de eludir. La Policía lo persiguió por varias cuadras hasta que logró detenerlo. Se trasladaba en una motocicleta que, según su versión, se la había prestado un amigo. Los policías lo detuvieron, ya que es un conocido delincuente y sospecharon que podría haber estado involucrado en el asalto. “Hacía varias horas que debía haber regresado al penal y estaba dando vueltas en la moto. No tenemos testigos que lo hayan visto en la despensa pero presumimos que sería uno de los autores”, aseguró la fuente consultada. El recluso fue detenido y llevado a la comisaría para luego ser trasladado a la penitenciaria. Trascendió que la condena que cumple es por el delito de robo calificado.