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ATE y Gendarmería, a las piñas por el corte de ruta

La fuerza pública quiso evitar el piquete, pero el gremio lo hizo igual.

El gremio ATE se llevó una sorpresa ayer a la mañana en la previa de los cortes en los puentes carreteros entre Cipolletti y Neuquén. La presencia de decenas de efectivos de Gendarmería que se instalaron sobre la Ruta 22 a las 9 para evitar un bloqueo total, provocó indignación entre los manifestantes.

En medio de un escenario lleno de banderas sindicales, palos y cubiertas en llamas, la división era clara y el clima tenso. Trabajadores estatales en lucha para obtener un aumento salarial, por un lado, y Gendarmería, por el otro, observando por cualquier acción que pudieran realizar. Sin embargo, el gremio hizo caso omiso a la amenaza y continuó con las actividades planeadas.

Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, aseguró desde un principio que la presencia de efectivos cambió por completo el esquema de la situación y que, si bien habían aclarado que la marcha sería pacífica, tomaron este accionar como una evidente forma de “intimidación” que “los llevó” a profundizar la medida de fuerza.

“Si bien es un obstáculo para cruzar los puentes, creo que si el Gobierno les diera una respuesta o les ofreciera lo que quieren nosotros no tendríamos que pasar por esto”. Rocío Una de las vecinas afectadas por la manifestación

“Este operativo ha generado bronca en todos los trabajadores y tomamos la decisión de llevar adelante un bloqueo total. Este es un mensaje para el presidente (Mauricio) Macri. Si no quiere piquetes que no mande a Gendarmería, que mande plata al gobierno de la Provincia para que los trabajadores y jubilados puedan recibir los sueldos que corresponden. Lo único que hicieron fue echar más leña al fuego y si no hay respuestas el conflicto va a ir en ascenso”, exclamó rodeado de sus compañeros.

La situación fue por momentos casi bizarra. Los manifestantes apilaban palos y los agentes los quitaban, mientras los valletanos ya se veían obligados a cruzar caminando los puentes por el bloqueo. El repetitivo juego continuó hasta las 10:20, cuando el gremio decidió cortar totalmente la ruta. Algunos efectivos forcejearon con los trabajadores para evitar que lo hicieran y la pelea terminó en un confuso episodio de golpes y empujones. Segundos más tarde, Aguiar se enfrentó con ellos cara a cara y, entre gritos, afirmó que en “Río Negro no se infunde miedo con la presencia de Gendarmería” sino que provoca que quieran “luchar aún más fuerte”.

“Yo tengo que ir a estudiar, es tanto una obligación como un derecho que tengo. Y la verdad es que estos cortes de ruta se convierten en una traba para poder llegar”. Ariana Estudiante universitaria que tuvo que cruzar caminando

Negociación

Efectivos de la fuerza de seguridad se acercaron al secretario general de ATE 40 minutos más tarde para pedirle que habilitaran al menos una mano de cada puente para descongestionar el tránsito. No obstante, Aguiar no dio brazo a torcer y aseguró desde el primer instante que, si bien lo evaluarían, la solución que proporcionarían sería “intermedia”.

“Hubo golpes, prepotencia, soberbia y violencia en los agentes más jóvenes. Esto demuestra que la formación que están teniendo en las escuelas no son las adecuadas. Salvo que se estén preparando, como todos suponemos, para este modelo económico de hambre”, afirmó.

Una vez tomada la decisión final, los gremialistas se organizaron formando una barrera humana y avanzaron a paso firme para enfrentar a gendarmería expresando a toda voz “con ATE no se jode”. Finalmente, ambas partes llegaron a un acuerdo y los efectivos procedieron a notificar a Aguiar de la ilegalidad del acto organizado por él durante la jornada. Según denunció el sindicalista, las miradas que recibió fueron “desafiantes”.

Luego de la decisión tomada que pareció satisfacer tanto a los trabajadores estatales como a Gendarmería, abrieron sólo un carril en cada puente que pasó de ser total a intermitente cada 20 minutos.

A las 13, Rodolfo Aguiar confirmó que la protesta había terminado y la ruta quedó liberada tras el fallido intento de Gendarmería.

“Ellos pegaron piñas, a mí, a mis compañeros. Y eso no es democracia. Son agrandaditos porque tienen un traje, nosotros somos ciudadanos comunes, como un intendente o un presidente”. Rodolfo Aguiar Secretario general del gremio ATE en Río Negro

Logró cruzar con la ley bajo el brazo

En medio de una jornada caótica y violenta, una mujer mayor de edad que intentaba cruzar el puente junto a su esposo, se bajó de su vehículo y se acercó a dos efectivos de Gendarmería con la Constitución en mano para quejarse de la medida que se estaba llevando a cabo. Y de la misma forma les exigió a los manifestantes que la dejaran pasar.

Si bien en un comienzo la charla pareció ser íntima, el enojo en su cara y gestos fueron evidentes. Una vez que decidió irse, los manifestantes procedieron a hablar con ella para entender cuál era su opinión sobre la situación.

“Me tengo que ir y debería poder hacerlo. La Constitución dice que tenemos el derecho de circular con libertad y no se está cumpliendo. Yo sólo pido respeto, al final todo esto termina mal”, aseguró. “También dice que tiene que haber trabajo, y no hay”, le replicó tajante uno de los integrantes del movimiento de desocupados MTD, que se manifestaba a metros del corte de ATE.

La mujer aclaró que no era su intención quitarle validez al reclamo de los trabajadores estatales, sino sólo remarcar que no es la forma de hacerlo porque es una manera de perjudicar a todos los ciudadanos y violar la Constitución Nacional.

Luego de largos minutos de discusión, desde el MTD decidieron dejarla pasar pero no sin antes hacer comentarios despectivos y amenazantes como “quedate piola si no querés que te de vuelta la camioneta”. La señora guardó la Constitución, se subió a su vehículo y logró atravesar el bloqueo de la ruta.