El gremio ATE tenía previsto un nuevo paro provincial, de 48 horas, para la próxima semana. Sin embargo, tras una convocatoria oficial para discutir sus reclamos, ayer suspendió la medida tras un plenario de secretarios generales. “Hemos resuelto dejar en suspenso” la huelga, confirmó ayer el titular de ATE, Rodolfo Aguiar. El dirigente expresó que la decisión es no entorpecer la apertura de las negociaciones, pero que la medida se llevará a cabo si la convocatoria “no busca discutir seriamente, ni sirve para encontrar soluciones”.
ATE exige que se acelere el pase a planta permanente de 5.000 trabajadores, pero que además se contemple a 1.000 becados que no forman parte de la iniciativa oficial. Y reclama la discusión de un nuevo aumento salarial. Aguiar valoró la convocatoria del Ejecutivo rionegrino, que había cortado el diálogo a mediados del año pasado por las constantes medidas de fuerza de la agrupación. Algunas de las huelgas fueron mientras regían acuerdos de “paz social”.
“Tenemos que tener mucho cuidado de no ser utilizados electoralmente por el Gobierno, ni por otra fuerza partidaria, y saber que los únicos intereses a proteger tienen que ser los de todos los estatales”, manifestó el máximo referente de ATE en Río Negro.
La reunión sería con el ministro de Gobierno, Luis Di Giacomo, el martes a las 18. Inmediatamente después, los secretarios generales de cada seccional realizarán un plenario en Viedma y determinarán si extienden las negociaciones o retoman el plan inicial de suspender actividades y marchar en la capital provincial el miércoles y jueves.