El ministerio de Educación cruzó a Unter por sus críticas y descartó que la eliminación de las burbujas sanitarias sea una medida inconsluta. Desde el Gobierno aseguraron que aún con todos los alumnos en las aulas se cumplirá con el protocolo sanitario más allá de eliminar el límite de alumnos en cada grado.
La decisión de dictar clases a todos los alumnos de cada grado “es es una continuidad de una progresividad en el retorno a la presencialidad. Después del primer semestre podemos aseverar que el protocolo es una herramienta que hace a las escuelas un lugar seguro”, manifestó el secretario de Educación, Adrián Carrizo.
El funcionario aseguró que la decisión se adoptó tras analizar diversos factores, como el avance de la vacunación y el bajo nivel de contagios de COVID en las escuelas. “No menos importante es la situación sanitaria, que está en curva decreciente” en la provincia, aseguró a LU19.
El contexto actual “permite una presencialidad completa en forma gradual”, concluyó.
Entre las condiciones, mencionó el avance de la vacunación. “El 100% de los maestros tiene una vacuna y el 57% tiene las dos dosis. Y empezamos a vacunar estudiantes de 12 a 17 años, que son 81444”. La vacunación a niños y adolescentes, sin embargo, es solo para quienes tienen factores de riesgo.
Carrizo explicó que al eliminar las burbujas “estará el grado completo en el aula con las mismas restricciones, como el uso de barbijos y la prohibición de circular en las aulas. Y aseguró: “La distancia está garantizada porque tenemos 25 alumnos por aula, lo veníamos aplicando desde antes de la pandemia. En aulas más chicas, teníamos 20 alumnos”.
Se mantendrán los controles de temperatura en los accesos a los edificios escolares y el uso de alcohol para desinfectar a los alumnos y sus mochilas.
El viceministro de Educación descartó que se trate de una determinación adoptada sin el análisis correspondiente y afirmó que "todas las medidas son consultadas con Salud" desde el inicio de la pandemia.