Las dueñas de la inmobiliaria Brim, de San Martín de los Andes, aseguraron que la maestra que vive en un camping junto a su pareja para dar clases perjudicó la imagen de su empresa y desmintieron que haya sufrido complicaciones a la hora de alquilar la propiedad.
Cintia Sepúlveda viajó a la localidad para trabajar como profesora de educación especial, pero cuando llegó -según denunció- se encontró con un contrato de alquiler que no se había acordado y decidió vivir en una carpa con su novio.
Stella y María Miranda son hermanas, viven hace 20 años en San Martín y son socias en la Inmobiliaria Brim. Luego de que se publicara la historia de Cintia, fueron sorprendidas por un sinfín de llamados de sus conocidos preguntando qué era lo que había sucedido, por lo que decidieron dar a conocer su versión. “Nos conoce todo el mundo y todos saben que nosotras no somos así”, se quejó María.
Stella explicó que para alquilar el departamento en cuestión, que vale $12 mil, era necesaria una garantía con un título de propiedad y que las de ellos “no cumplían con los certificados de dominio”. En una segunda instancia, la maestra ofreció recibos de sueldo, pero ninguno llegaba a cubrir el monto del valor total del alquiler.
“Ellos ofrecieron firmar pagarés ya que se habían apurado y ya estaban en San Martín con sus muebles. Dicha propuesta no fue aceptada por la dueña de la propiedad. No pusimos excusas, pedir las garantías correspondientes es nuestro trabajo”, afirmó Stella.
Además, mencionó que la escuela en la que está trabajando la maestra no es rural, “está a 5 minutos del centro” y que, por apuro y falta de planificación, Cintia y su pareja perjudicaron “gratuitamente” su imagen.