LM Cipolletti dio cuenta ayer de un hecho insólito, en el que una mujer se negó a bajar de su auto luego de que le diera positivo un test de alcoholemia y fue acarreada de todas maneras al predio municipal.
Esta situación generó polémica entre los lectores y muchos aseguraron que los inspectores, junto con la Policía, habían actuado al margen de la ley.
Sin embargo, esto fue rotundamente negado por parte del Municipio. Mario Polanco, referente del Departamento de Tránsito, aseguró que el desempeño de los inspectores fue el correcto.
“Cuando se incumple una norma como en este caso y corresponde que se secuestre el vehículo está bien que se haga. La conductora se quedó en el interior por propia decisión, nadie la obligó a eso y en todo momento podría haber depuesto su actitud”, dijo el funcionario.
Y, en ese sentido, contó que “el año pasado todos los inspectores fueron capacitados y en ese marco el juez (Gustavo) Herrera fue claro y dijo que esto es totalmente legal, porque no se le está imponiendo nada al conductor, sino que es él, en este caso ella, quien decidió no bajar”.
En los últimos tiempos se ha generalizado la creencia en Argentina de que si uno se amotina en el interior del habitáculo, no pueden secuestrarle el auto. Sin embargo, parece ser que no es tan así.