Con la canonización de Don Artémides Zatti (de la mano ni más ni menos que el Papa Francisco), el hombre conocido como el “Enfermero de los pobres” -quien llevó adelante gran parte de su obra en Viedma (Río Negro)- se convirtió en el tercer santo argentino de la Iglesia Católica y el primero de esta región, lo tiene completamente emocionada a esa zona de la provincia.
“En Viedma el dejó las huellas más profundas que se proyectan a toda la humanidad y eso nos hace sentir muy orgullosos”, expresó el intendente de esa ciudad, Pedro Pessatti en diálogo con LU19.
A raíz de esta situación y de todo lo que significa, muchos comenzaron a preguntarse quienes son los otros son Santos Argentinos, a los que se unirá la figura de Zatti.
Según la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA), en esa lista aparecen: José Gabriel del Rosario Brochero, sacerdote (mejor conocido como el “cura gaucho” o el “cura Brochero”) y Héctor Valdivielso Sáez, religioso lasallano, mártir.
Sin embargo, en esa lista también aparece Santa Nazaria Ignacia March, religiosa, pero puede que muchos no la cuenten como una “Santa Argentina”, ya que nació en España, se radicó en México y llevó gran parte de su obra en Bolivia, para luego desplegarla en otros países de América Latina, como Argentina (en donde construyó la primera casa de su congregación) y Uruguay (tanto Brochero como Valdivielso Sáez y el mismísimo Zatti nacieron en Argentina y llevaron a cabo todo su trabajo en ese mismo país).
Quién era el Cura Brochero
El Cura Brochero nació el 16 de Marzo de 1840 en un paraje llamado “Carreta Quemada” en las cercanías de Santa Rosa del Río Primero (Pcia. De Córdoba) siendo bautizado al día siguiente de su nacimiento en la Parroquia de Santa Rosa. A los 16 años entró al Seminario Mayor de Córdoba “Nuestra Señora de Loreto” en donde recibió su formación sacerdotal y en las aulas de la Universidad de Córdoba cursó sus estudios filosóficos y teológicos.
Fue ordenado presbítero el 4 de noviembre de 1866 por el Obispo José Vicente Ramírez de Arellano y preside su Primera Misa en la Capilla del Seminario el 10 de diciembre, festividad de Nuestra Señora de Loreto. Fue nombrado Prefecto de Estudios del Seminario y se inició en la vida pastoral en la Catedral de Córdoba.
En 1869 se recibió de Maestro de Filosofía por la Universidad y en noviembre de ese mismo año el Obispo lo destinó a Traslasierra a hacerse cargo del Curato de San Alberto y más tarde es nombrado Párroco de Villa del Tránsito (actualmente Villa Cura Brochero) desde donde desplegó su intenso ministerio pastoral. Murió leproso y ciego en esa Villa el 26 de enero de 1914, a los 74 años de edad.
Quién era Héctor Valdivielso Sáez
De padres españoles, Héctor nace en Boedo (Buenos Aires) el 31 de octubre de 1910. Es bautizado en la parroquia San Nicolás de Bari, en el templo ubicado donde hoy está el obelisco de la avenida 9 de Julio. Sus padres regresaron a España en 1914. En 1922 ingresa en el aspirantado de la congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (lasallanos). Se ofrece como voluntario para realizar el noviciado menor en la casa misionera de Lembecq-lez-Hall, Bélgica, previa autorización de sus padres. Pensaba que así podría ir pronto a su "patria Argentina", como decía en una carta.
En octubre de 1926 recibe el hábito y comienza a estudiar Magisterio. Luego dedica su vida a la educación de la juventud en el colegio de Astorga, León. En 1933 es destinado al pequeño pueblo de Turón, a 20 kilómetros de Oviedo, en las cuencas mineras de Asturias, al norte de España, disimulado como profesor por las leyes vigentes.
En octubre de 1934 los grupos de izquierda lanzan una revolución, con el ideal de la revolución rusa de 1917. Comienzan las luchas en Gijón, Pola de Lena y, sobre todo, Oviedo. Los mineros y obreros se lanzan a la revolución, guiados por los Comités locales revolucionarios, formados por militantes socialistas y comunistas. Los sacerdotes y religiosos son considerados enemigos del pueblo y se da orden de detenerlos a todos. El colegio de los Hermanos estaba en la mira, aunque muchos habitantes del pueblo, incluso revolucionarios, quisieron salvar a los religiosos en reconocimiento a la labor educativa que realizaban.
Justo después de realizar los ejercicios espirituales anuales, el joven hermano Benito de Jesús es detenido junto a su comunidad y al capellán el 5 de octubre de 1934, mientras rezaban en la capilla. Todos son encarcelados y sometidos a un "juicio revolucionario" en la Casa del Pueblo. A pesar de que varios habitantes del valle intercedieron por los religiosos educadores, san Héctor y su comunidad de 8 hermanos mueren fusilados cerca del cementerio de Turón, junto a otros presos políticos, el 9 de octubre de ese año.
Además de Santos, en la iglesia católica existen estas categorías para personas que brindaron su vida a la vocación de servicio, como, por ejemplo, beatos, venerables y siervos de Dios. En todas ellas aparecen muchos argentinos que buscaron colaborar con diferentes causas.
Beatos y beatas
Venerables
Siervos y siervas de Dios
Causas en preparación