Como parte de las labores, se están haciendo unos tabiques interiores divisorios dentro de los filtros, lo que mejorará las condiciones de producción. Se espera concluir las obras en menos de 30 días.
El responsable de ARSA, Claudio Celiz, manifestó que en adelante la planta dispondrá de 4 equipamientos de filtrado más, que se agregarán a los 8 existentes.
Además, se dispondrá de una nueva bomba capaz de impulsar 200 m3/h, que se unirá a las tres que existen hoy y que tiene un poder de 900 m3/s. Para poder utilizar las nuevas capacidades que habrá disponible se amplió la toma en el río Neuquén.
Todas las tareas y el propio proyecto para recuperar las partes más desgastadas de la planta pertenecen al personal local de ARSA, que busca así optimizar los recursos existentes y contribuir a que la red tenga más presión en el futuro verano y se dé respuesta, sobre todo, a las dificultades que suelen enfrentar los barrios del este. En la pasada estación estival ya se pudo contar con un equipamiento extra que ayudó a aliviar la situación.