En el anfiteatro se realizó la bendición de los ramos y luego comenzó la procesión hasta el templo de la Sagrada Familia, en donde se ofició la misa.
La actividad fuera de la iglesia llamó la atención de muchos vecinos que se encontraban en el centro de la ciudad, ya que no es habitual en ninguna de las parroquias locales.
El Domingo de Ramos es una celebración cristiana que conmemora la entrada apoteósica de Jesús de Nazaret en Jerusalén, aclamado por una multitud exultante, días antes de su pasión, muerte y resurrección, según testimonian los cuatro evangelios canónicos. Dicho domingo es el pórtico espiritual de la Semana Santa, la celebración más arraigada entre los fieles católicos cipoleños.
A lo largo de la semana se realizarán diversos encuentros para recordar la historia santa, incluido el tradicional viacrucis por las calles de la ciudad previo al Domingo de Pascua.
El papa Francisco y los refugiados
En su misa de Domingo de Ramos, el papa Francisco se acordó de los refugiados que escapan de la guerra y el hambre. "Pienso en tantos marginados, tantos migrantes", dijo al hablar sobre los más débiles.