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Arranca una nueva cosecha en el Alto Valle

En la semana, se inicia la recolección de la pera Williams en las chacras. Pese a los estragos que causaron los fenómenos climáticos de las heladas y el granizo, se espera en volumen de producción.

Arranca la cosecha y, como todos los años, se multiplican las expectativas por un resultado exitoso para la principal economía del Alto Valle. En esta semana saldrá el sello que dará la largada oficial para la recolección de la pera Williams, una de las variedades fundamentales de las que se producen en la región y que, por eso, marca el comienzo de la temporada.

De hecho, ya están en marcha el levantamiento de otras frutas de maduración más temprana, como las frutas de carozo, por lo que ya ha arribado una cantidad considerable de trabajadores temporarios, popularmente conocidos como golondrinas, desde las provincias del norte del país, principalmente Tucumán.

También ha empezado hace unos días la cosecha de las primeras variedades de pera, como la Favorita y la Beurre Giffard, pero su producción es muy reducida, así que, en lo simbólico y tradicional, no suelen considerarse el punto de largada de la cosecha en el Valle.

En cambio, tiene ese privilegio la pera Williams, una de las frutas que despierta más esperanzas, por su amplio cultivo y por la demanda que suele tener. Se había establecido que su sello de inicio fuera hoy, pero ayer el referente de productores y regantes Eduardo Artero manifestó que es muy posible que se efectivice, en la práctica, con más posibilidad a partir del miércoles o jueves y que el grueso de las labores se inicie la semana que viene.

Con posterioridad, se irán sumando otras variedades de pera que no cuenta con gran producción y habrá que aguardar hasta fines de mes para algunas más conocidas, como la D’Anjou, y para principios de febrero, en el caso la Packham’s Triumph.

En cuanto a la manzana, el calendario de las principales variedades tiene a la Gala para antes de fin de mes, la Red Delicious para mediados de febrero, la Granny Smith para principios de marzo, la Fuji para el último tramo de marzo y la Pink Lady para los primeros días de abril.

Artero manifestó que, pese a los estragos que causaron los fenómenos climáticos de las heladas y el granizo, se espera en volumen una “buena cosecha”, lo que no deja de ser muy alentador, tanto para el sector frutícola como para el conjunto de la sociedad valletana, ya que la producción es su principal actividad económica.

Indicó que entre 50.000 y 60.000 personas dependen del ciclo económico en su conjunto, partiendo desde la producción en las chacras, pasando por las labores de empaque y el almacenamiento en frío y finalizando en todo lo que tiene que ver con el transporte.

Peras de primera calidad, ya listas para ser embaladas y exportadas. (FEDERICO FLORIANO)

El sol y el calor excesivo no son buenos

La continuidad de días de tan altas temperaturas como los actuales y el solazo que pega de lleno en la fruta no son buenos para la fruticultura. De allí que los chacareros esperen con impaciencia la finalización del actual período climático, marcado por un calor que ronda y a veces supera los 40 grados centígrados. El productor Eduardo Artero explicó que el fulgor solar y las elevadas temperaturas apuran los procesos de maduración y pueden manchar y deteriorar la fruta, por lo que resultan contraproducentes para la producción. De allí que se aguarde con impaciencia que se cumplan los pronósticos que indican que el actual ciclo tórrido empezará a aflojar a partir de mañana. De todos modos, las labores de la temporada están en marcha y los trabajadores golondrinas se dedican ahora, sobre todo, a cosechar la fruta de carozo.