El docente Carlos Meza será juzgado este año por las denuncias de abuso sexual en el jardín de infantes del barrio El Manzanar. Para la fiscalía y el juzgado se hallaron pruebas suficientes como para enviar a juicio al maestro de música por 10 de las acusaciones. Los hechos ocurrieron entre 2013 y 2014 cuando los niños y las niñas presuntamente abusados tenían 4 y 5 años. Las fechas no fueron confirmadas porque dependerá de la agenda de las dos cámaras criminales cipoleñas.
La causa se inició cuando uno de los alumnos les reveló a sus padres que en el horario de música ocurrían situaciones extrañas con el docente Carlos Meza.
Esos padres fueron los primeros en denunciar aunque, al mismo tiempo, hicieron advertencias al resto de la comunicad educativa, puntualmente en los dos turnos de las salas de 4 y 5 años. Cada familia comenzó a dialogar con los niños sobre lo que ocurría y entonces el juez de instrucción Santiago Márquez Gauna ordenó judicializar esos testimonios. Se realizaron 35 cámaras Gesell.
En una segunda etapa, se analizaron los contenidos de esas entrevistas. No todos los niños refirieron situaciones de abusos sexuales pero en los casos en los que hubo indicios concretos el juez avanzó con los procesamientos. En el resto, las cámaras Gesell sirvieron para calmar la preocupación de los padres.
El docente había apelado el procesamiento, pero los jueces de las dos cámaras criminales de Cipolletti confirmaron los hechos qué habían sido calificados como “abuso sexual agravado por la condición de encargado de la educación de las víctimas”.
No todas las denuncias serán juzgadas ante un mismo Tribunal debido a que los expedientes fueron tramitados en distintas fechas. Actualmente hay casos para juicio tanto en la Cámara Primera como en la Segunda en lo Criminal.
Cámara Gesell
La cámara Gesell es un medio de prueba instrumentado a favor de los niños y adolescentes hasta los 17 años. Se aplica a los que han sido víctimas o testigos de homicidios, lesiones y abusos sexuales. Y con este método es la única vez que el niño declarará durante el proceso. Para que no se repita, la entrevista se graba con imagen y sonido y esa grabación se utiliza como prueba en el juicio oral. Así se evita también que el juez interrogue directamente al niño y pueda revictimizarlo.