En los próximos días podrían conocerse definiciones concretas en relación con la concesión del servicio de ómnibus urbano. El actual contrato de Pehuenche vence a fin de año, y su continuidad en la prestación está por verse.
La concejal Valeria Fernández ha solicitado ya en el Deliberante que no se le permita a la firma acceder automáticamente a una prórroga por cinco años más y, en cambio, es partidaria de que el período sea mucho menor, de solamente seis meses.
Durante la semana, buscará reunirse con los propietarios de Pehuenche para analizar con ellos la situación y ver hasta qué punto están decididos a introducir mejoras en su labor.
También podría volver a mantener una reunión con el intendente electo, Aníbal Tortoriello, para conocer más en detalle sus propuestas para el servicio de transporte local.
Según lo conocido por la edil, el próximo jefe comunal estaría decidido a licitar el servicio cuando caduque la actual concesión.
Sin embargo, como la empresa Pehuenche es una firma cipoleña que da trabajo a un número elevado de trabajadores, se analizarían con detenimiento los pasos a seguir a fin de no generar un problema social impensado.
A la empresa le quedan oficialmente seis meses de prestaciones, un tiempo que pasa muy rápido.