La Legislatura de Río Negro sancionó ayer la ley que establece un nuevo Código Procesal Penal en la provincia, que entrará en vigencia en marzo de 2017. El proyecto fue aprobado con modificaciones por unanimidad en general y por mayoría en particular.
El nuevo Código busca garantizar mayor transparencia, agilidad y celeridad en el proceso judicial, oralidad en todas las instancias y garantía de los derechos de la víctima y del imputado.
La iniciativa contempla el cambio del sistema inquisitivo al acusatorio. Con este nuevo esquema se produce un cambio de roles, ya que el juez solo se encarga de juzgar y el fiscal es quien investiga y acusa. Además, permite la participación del ciudadano en el juzgamiento del delito a través del juicio por jurados, que se implementará a partir de enero de 2018.
El parlamento provincial avaló la modificación de dos artículos expuestos por la legisladora oficialista Tania Lastra, que garantizan asistencia legal gratuita a las víctimas y mayores recursos para su defensa. Por otro lado aprobó la eliminación del artículo que postulaba la ampliación de la acusación, corrección o ampliación del significado jurídico, fundamentada por Alejandro Betelú.
Asimismo, fue debatida la incorporación de una modificación propuesta por Luis Esquivel con relación a la procedencia de la prisión preventiva. El legislador planteó que, en ocasiones, la liberación del imputado de delitos violentos constituye un peligro para la seguridad y la paz social, y especialmente para la víctima y su grupo familiar. Por este motivo, propuso que en este tipo de circunstancias se consideren algunas cuestiones, como la naturaleza violenta de la conducta desplegada y la existencia de procesos penales en trámite en su contra. La modificación fue cuestionada por Betelú y finalmente no fue incorporada.
El radical Betelú, miembro informante de su bloque, reflexionó en un tramo de la sesión que “logrando la celeridad del juzgamiento de las personas que deliquen, disminuyen las posibilidades de que entren por una puerta y salgan por la otra”, y aclaró que “el problema no se resuelve aumentando el quantum de las penas”.