La lluvia y el alto consumo de energía en la fría noche del sábado hasta la madrugada de ayer provocó una sobrecarga de electricidad en cinco manzanas del Barrio Obrero A, en las que unas 150 viviendas se quedaron sin luz y muchos aparatos domésticos se dañaron por el exceso de tensión. En cinco de las casas se registraron además principios de incendio que, por fortuna, no pasaron a mayores aunque el susto fue mayúsculo.
Una vez más en el sector poblacional se está al borde de la desgracia. El golpe de corriente dejó un saldo bastante negativo en cuanto a bienes materiales, pero no hubo que lamentar víctimas. Sin embargo, cundió la alarma y en algún momento se temió lo peor.
Si bien las precipitaciones, la humedad y el gran consumo por las bajas temperaturas aparecen como los factores determinantes, el problema podría haber sido generado intencionalmente, ya que se vio a algunas personas cerca del transformador, ubicado en calle Naciones Unidas, del que se alimenta el asentamiento. Se desconoce quiénes eran, pero podrían haber manipulado algún comando.
Así lo expresó Lilia Calderón, referente del sector, quien tuvo que atender en la agitada madrugada de ayer los pedidos de ayuda de las familias que más se vieron afectadas, como las habitantes de las viviendas en que hubo cortocircuitos y llamaradas. En uno de los hogares hasta explotó un televisor, causando pánico y desazón.