La polémica sentencia que recayó sobre Ángel Brizuela, el maestro cincosaltense condenado a tres años de prisión en suspenso en mayo del año pasado por la Cámara Segunda, fue anulada por el Superior Tribunal de Justicia (STJ) por lo que deberá ser juzgado nuevamente por tres hechos.
En tanto, la Cámara Primera dispuso que el 10 y 11 de julio se realice el segundo juicio en su contra por hechos similares.
Los jueces del STJ admitieron el recurso de casación que interpuso la defensa del acusado, representada por Juan Manuel Kees, y tras haber revisado el fallo consideraron que la prueba valorada por los integrantes de la Cámara Segunda no era categórica para acusar a Brizuela. Tal es así que dispusieron que se realice un nuevo debate.
El juicio se realizó el año pasado por tres denuncias radicadas en su contra. Fue juzgado por el delito de abuso sexual agravado por ser encargado de la educación de las víctimas.
Los jueces de la Cámara Segunda se apoyaron en los testimonios de las menores, escuchados a través de camáras Gesell, y las declaraciones de los profesionales que asistieron a las víctimas. Del expediente se desprende que el maestro aprovechaba cuando sus alumnas se acercaban a su escritorio para tocarlas. Los hechos se registraron a principio de 2011 en el CEM 291 de Cinco Saltos.
Pero para los magistrados del STJ, la evidencia en contra de Brizuela es contradictoria ya que hubo compañeros de las víctimas que declararon que ellas mintieron y también argumentaron que las declaraciones estaban contaminadas por comentarios y las noticias que vieron por televisión.
En este sentido, los jueces del máximo órgano judicial aseguraron que de “los relatos surge una marcada contaminación del entorno, que en algunos hizo más mella que en otros. Así, la repercusión que tuvieron los hechos denunciados en los medios, surge por ejemplo, la versión de un niño, a quien no le cambiaron la percepción de sus sentidos”, y agregaron: “Dijo que él no vio, que era mentira, que a lo de las cosquillas en la panza lo sabe porque lo pasaron en la tele”.
También tuvieron la versión que dio el imputado, que negó en todo momento haber abusado de sus alumnas y aseguró que sólo jugaba con ellas haciéndoles cosquillas. En este punto, los jueces del STJ encontraron contradicciones en la sentencia de la Cámara Segunda ya que lo expresado no se condecía con lo dicho por el propio acusado.