La zona de barda en Paso Córdoba, en General Roca, parece no ser el lugar indicado para las personas a las cuales les da algo de temor algún que otro espécimen del reino animal. Es que luego de que días atrás se reportara la aparición de una yarará ñata en esa zona, ahora otro vecino de la ciudad aseguró ver una enorme araña, la cual media más de 15 centímetros.
“Un amigo esta tarde fue a la barda en zona Paso Córdoba y se encontró con esto”, reveló un vecino en sus redes, y luego siguió: “Me comentó que era como la mitad de la zapatilla”.
Según informó el medio ANR, existe la posibilidad de que la especie de este pequeño artrópodo corresponda a una Grammostola Rosea, coloquialmente conocida como araña pollito.
Si bien a los jóvenes les sorprendió la presencia de esta gran araña, lo cierto es que se trata de un artrópodo que es parte de la fauna nativa de la región, y que el avance de la población roquense se da sobre el territorio donde habitan.
Ese mismo medio señaló que estas arañas no demuestran peligrosidad para las personas, ya que no son venenosas. “La queríamos correr del lugar para que no la pisen las bicicletas que venían y evitar que pique alguno, pero se quedó ahí y la dejamos, es su hábitat”, concluyó el hombre.
El susto de su vida
Hace unos días, una persona que transitaba por la zona de bardas, al sur de la ciudad de General Roca, se encontró con una serpiente de gran porte y decidió publicarlo de inmediato en las redes sociales para advertir a otros, ya que es un lugar muy transitado por quienes realizan actividades físicas.
Según informaron desde el portal de noticias ANR, fueron varios los vecinos que intentaron advertir sobre la presencia de estos ejemplares en la zona de Paso Córdoba, mientras que otros remarcaron que se los ve con frecuencia y son parte de la fauna de la región.
Desde la agencia también remarcaron que se trata de una yarará ñata. Cabe aclarar que las culebras o serpientes de la zona no son peligrosas, tienen veneno que lo usan como enzimas digestivas para sus presas, pero no afecta a los seres humanos. Sin embargo, la yarará es riesgosa, pero sólo ataca si se siente amenazada.
Es por esta razón que recomendaron no molestar a este tipo de ejemplares ni mucho menos atacarlos o intentar matarlos, ya que están en su hábitat natural y son muy importantes en la regulación de la biodiversidad.