Tras la sorpresiva salida del predio ubicado en la zona norte que vio nacer a este club en 1997, el Club Cipolletti recibió a todos a todos sus planteles en La Visera para afrontar los compromisos oficiales y en el ex predio del Banco Nación a los entrenamientos.
"Estamos muy agradecidos a esta dirigencia albinegra que nos permitió no desaparecer sin cobrarnos un solo peso. Ahora el sueño es recuperar nuestro lugar", resumió Horacio Lucero, titular de la comisión directiva, quien llegaría al fin de su mandato con la meta cumplida.
Vestuario local, visitante y de árbitros, utilería, quinchos y oficinas administrativas marcan el fin del territorio que en la próxima semana comenzará a recibir trabajos de suelo para los dos campos de juego que están previstos.
"La inversión es importantísima y hubiera sido imposible sin la empresa. Además, tenemos prometidos aportes de privados que de concretarse van a allanar el camino para esperar el año nuevo en casa", se entusiasmó el presidente.
Campo sintético
Las bondades utilitarias del sintético provocaron que el primer campo a terminar sea de esa superficie en el nuevo predio de Pillmatun. Por esa razón, el paño verde se extenderá bien cerca de los vestuarios.
Delante del mismo, otro campo de juego con las medidas reglamentarias (90 metros por 70) recuperará
la costumbre de la gramilla natural, reservada para ocasiones especiales.
Pero lo más importante para la dirigencia será la chance de recuperar el empuje de su Escuelita, la columna vertebral del proyecto que apareció como la tercera opción futbolística de los cipoleños, detrás de los históricos San Martín y el propio Albinegro hace 18 años.