El Municipio acelerará las obras que proyectó para prolongar el funcionamiento del cementerio de Cipolletti, cuya capacidad se encuentra cerca del límite. El intendente Abel Baratti anunció durante su discurso de apertura de sesiones legislativas que este año se construirán 400 nuevos nichos, cuando antes se contemplaban 300 y a realizar en los últimos 24 meses de gestión.
La edificación de nuevos espacios será la segunda etapa de un proceso de normalización y mejoramiento de la necrópolis local encarada por la actual gestión de Gobierno, que busca revertir el proceso de agotamiento de espacio interno en el camposanto, el único que funciona en la ciudad desde hace varias décadas. El propio Baratti planteó al iniciar su gestión que es necesaria la construcción de un nuevo cementerio, aunque por la complejidad de la ubicación de un predio derivó en iniciativas para mejorar el actual.
El mandatario explicó en su exposición ante los concejales que este año comenzarán las obras: habrá 200 nichos en el paredón que da a Naciones Unidas y de otros 200 en el sector de calle Alberdi. La inversión prevista ronda los 2 millones de pesos.
El Ejecutivo ya había aplicado medidas para que los vecinos se vuelquen por adquirir nichos en lugar de sepulturas tradicionales debido a la optimización del espacio en el cementerio. También se instó a incrementar las cremaciones y se adoptó, a modo de sanción, ese sistema con los restos de personas cuyos familiares no han cumplido con las pautas de arrendamiento de parcelas.
Además, Baratti confirmó que se pavimentará la calle de acceso, lo que mejorará el ingreso de los cortejos fúnebres.
La necrópolis local recibe entre dos y tres occisos por día, lo que torna escasa la disponibilidad de tumbas y, a pesar de los 400 nichos a crear, obligará próximamente a encarar los trabajos para abrir un nuevo cementerio.