Mientras que otro dato alarmante, es que en el CET 22, por falta de espacios, están utilizando el baño de discapacitados como depósito de alimentos. El estudiante comentó que días atrás quiso enchufar el cargador de un teléfono celular y recibió una descarga eléctrica que por fortuna no le produjo lesiones de gravedad.
Por su parte, el profesor de carpintería y mecánica aplicada, Gonzalo Olguín, acoplándose al reclamo estudiantil, recordó que hace 8 años el colegio recibe diferentes promesas de obras y vio diferentes gobiernos, pero las soluciones no aparecieron. "Hubo compromisos del gobernador (Alberto Weretilneck) de iniciar obras en julio pasado con fondos de las regalías petroleras. Luego lo dilataron a febrero y a mayo. Los chicos están cansados de promesas y solitos se organizaron para salir a luchar", señaló el docente.
La institución ya tiene dos camadas de egresados con un edificio a medio construir programado solo para recibir estudiantes de primero y segundo año, y actualmente la matrícula supera los 500 alumnos.
El intendente Aníbal Tortoriello los recibió y se comprometió a mediar con autoridades provinciales, especialmente con la ministra Silva, para conseguir soluciones.
"Es preocupante la situación en la que estudian los chicos y pude percibir la impotencia de esperar respuestas que no llegan", destacó el mandatario. Agregó que le conmovió la educación y el respeto con el que se expresaron los chicos y que están verdaderamente preocupados por su formación.
FRASES
"Ahora con la lluvia la situación se complicó y ya no da para más. Estamos cursando los talleres en dos tráileres metálicos que quedaron totalmente inundados".
Miguel Alegre Estudiante del CET 22
"No se cumplieron los compromisos de iniciar las obras. Los chicos están cansados de promesas y solitos salieron a luchar".
Gonzalo Olguín Profesor de los manifestantes