El fuego cruzado entre los equipos Alto Valle y Argentinos del Norte sólo desnuda irracionalidad ante un partido de fútbol del ámbito local que apenas supera al centenar de espectadores.
El domingo, en cancha de Alto Valle, chocaban el local y Argentinos del Norte, reconocido por el grupo de hinchas que lo acompaña en sus excursiones, las cuales no han tenido final feliz varias veces.
Considerando todo esto y el antecedente inmediato entre ambos en el barrio Norte de Allen, la Comisaría 33 de la ciudad rionegrina dispuso medidas específicas.
Sin embargo, al término de los 90 minutos que terminaron en victoria visitante por 1 a 0 hubo piedrazos contra el micro de los roquenses provocando la rotura de vidrios y el miedo del plantel de tercera, que esperaba en los asientos la salida de sus compañeros de primera.
El día después (ayer) ambos clubes se acusaron mutuamente en las redes sociales. Argentinos salió al cruce en su página de Facebook al señalar el hostigamiento del que fueron parte sus allegados durante el partido y el lugar que le asignaron a los jugadores para los movimientos precompetitivos, “al lado de los hinchas de Alto Valle”, según el relato oficial.
Los allenses, por su parte, difundieron un escrito firmado por el presidente Dante Boela en el que rechazan las acusaciones y responsabilizan a los hechos posteriores a factores externos. “El operativo de seguridad montado fue teniendo en cuenta que la vez anterior la hinchada de Argentinos agredió a dirigentes del club roquense”.
Y específicamente Boela individualizó a Hugo Vera que en medio de la ajetreada tarde en el Rayador lo amenazó directamente y le arrojó un golpe de puño ante la vista de testigos. Boela asegura que hasta un jugador de Argentinos formó parte de la escena, quien habría sido individualizado por el árbitro Romualdo Vázquez.