Más de dos mil vecinos instalaron su cesto de residuos luego de ser notificados por el Municipio sobre el incumplimiento de la ordenanza municipal que los obliga a contar con un canasto frente a sus viviendas. “No hicimos una sola multa y tenemos un cumplimiento del 84%”, destacó el secretario de Servicios Públicos Francisco Jauregui.
La comuna realizó un relevamiento y había determinado que en la ciudad faltaban 2.650 cestos de basura. Esos frentistas colgaban sus bolsas de desperdicios de ramas de árboles, rejas o las dejaban en las veredas y en muchos casos los animales sin dueño las destrozaban en busca de comida. La situación impedía un correcto funcionamiento de los servicios de recolección y barrido de calles por lo que se decidió notificar formalmente la falta, con la posibilidad latente de una multa.
Sin embargo, según expresó Jauregui a FM Confluencia, hasta el momento no hubo castigos económicos ya que todos los contribuyentes a los que se les venció el plazo han instalado el canasto. Los restantes aún tienen tiempo. “La idea fue que los inspectores informaran a los vecinos y dar la posibilidad de que se pusieran en regla sin tener que multar y ha dado resultado”, detalló el funcionario.