Sin dudar de las intenciones de la mujer, la cipoleña avanzó en forma rápida con el envío del dinero acordado y además, una fotografía del comprobante. A través del chat, la vendedora de la ropa le garantizó que iba a despachar las prendas a través de un micro y que, luego, le daría el número de guía.
Pero a esta altura, el engaño ya se había consumado y la mujer no pudo ingresar a la página de la estafadora, de nombre Norma.
Con el fin de que otras personas no caigan en el engaño, se pide estar atentos a las “atractivas” ofertas.