De acuerdo con fuentes policiales, la joven fue vista por última vez en la esquina de las calles Toschi y Arrayanes, muy cerca de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad del Comahue.
En apariencia, Diana, de 22 años, abandonó su casa el lunes con la intención de encontrar algún empleo. Forma parte de una familia muy humilde y junto a sus hermanos realizan changas o tareas rurales en chacras. Por este motivo, ayer se decidió recorrer una serie de predios de la zona suburbana, pero el operativo no arrojó resultados positivos.
La familia decidió radicar la denuncia un día después, el martes. A partir de ahí, se organizó una tarea conjunta entre efectivos de la Comisaría Cuarta, otras unidades como Investigaciones y las autoridades judiciales de turno.
Trascendió que la joven tiene domicilio en jurisdicción de la Comisaría 32 y que no habría antecedentes de abandono de su hogar. Es soltera y vive con sus hermanos y padres. “Es una familia sufrida”, precisaron fuentes policiales.
La Policía decidió entrevistar a los hermanos y otros familiares para conocer el ámbito por donde se movía Diana y de esta forma elaborar un plan de búsqueda. Allí se habría producido la modificación en la postura de policías y funcionarios judiciales.
En las horas previas al cambio de rumbo de las pesquisas se había aclarado que la joven no llevaba consigo un teléfono y que se estaba analizando material de cámaras de seguridad.