Hoy, a los 30 años, vuelve al club de sus amores, pero ya no para cumplir exigentes rutinas físicas, sino para conducir a las divisiones octava, novena y décima, junto a su ex compañero Jorge “Máquina” Cid y con la preparación física de otro amigo como Mariano Figueroa.
Brown de Puerto Madryn, Villa Mitre de Bahía Blanca, San Martín de Mendoza, Huracán de Tres Arroyos y Unión San Felipe de Chile han enriquecido y cambiado a este futbolista que en sus comienzos sorprendió aún más que Valentín Perales, sobre todo por ser un goleador, pero que al igual que el marcador central debutó en primera división con 17 años.
En las retinas de todos los hinchas albinegros aún están vigentes sus dos goles en La Visera en la recordada final ante el Racing de Córdoba que lideraba el “Diablo” Roberto Monserrat.