En el Hospital local, existe mucha preocupación por los hechos delictivos que están padeciendo los trabajadores del nosocomio, tanto en el interior como en el exterior del edificio sanitario. Principalmente, los casos que más están alarmando se producen en el sector del estacionamiento, donde todo el tiempo se producen robos y daños que afectan a los vehículos que se encuentran en el lugar.
Ha sido el gremio ATE el que ha llamado la atención sobre el problema, para el que está reclamando soluciones inmediatas a las autoridades del Ministerio de Salud de la Provincia. La situación no da para más y se debe dar una respuesta ahora.
El dirigente Jorge Núñez manifestó que los robos tienen lugar pese a que en Hospital se cuenta con cámaras de vigilancia y hay personal de control, todo lo cual, por lo que se viene apreciando, resultaría insuficiente. Es probable, por ello, que se tengan que incrementar los dispositivos y las medidas de seguridad.
Indicó que, por su continuidad y gravedad, la inquietud está focalizada sobre todo en el estacionamiento, ubicado en el interior del predio donde se encuentra el centro de salud, en Naciones Unidas y Venezuela. Allí, los objetivos predilectos de los ladrones son las bicicletas, las motos y lo que puedan llevarse de los autos.
Así, por ejemplo, en un caso reciente al auto de una enfermera le rompieron las cerraduras y le afanaron la batería, con lo que tendrá que gastar bastante para poner en condiciones su vehículo. El año pasado, tuvo lugar un hecho más grave aun, puesto que directamente le robaron el auto a un trabajador.
Una de las circunstancias que complican la situación tiene que ver con que el nosocomio, como institución, no dispone de un seguro para los vehículos que se dejan en el estacionamiento. Por ello, son los propios damnificados los que deben afrontar los gastos que le generen las sustracciones, ya que sus aseguradoras no les cubren lo que les acontece en el lugar.
Núñez remarcó que muchos de los empleados viven lejos del centro de salud, por lo que no les queda otra que acudir al medio de transporte propio de que dispongan, ya sea bicis, motos o coches, para presentarse a diario en su puesto de trabajo.
Indicó que por la ola de robos que existe se ha creado una suerte de "psicosis" entre los integrantes del personal por el temor de que sus vehículos sean objeto del accionar delictivo. Y esto ha llegado a tal punto, que nadie puede cumplir sus funciones con la tranquilidad que debiera, puesto que todo el mundo está pendiente de lo que pudiera ocurrir y cada vez que puede se asoma a ver que en el estacionamiento no haya pasado nada que lo afecte.
Señaló que, por si fuera poco, también se suelen dar robos dentro del edificio hospitalario, con lo que se completa un panorama de incertidumbre y desasosiego que no puede seguir existiendo.