El desfile, en el que participaron murgas de la región, se llevó a cabo sobre cuatro cuadras de la avenida Río Negro, con una gran concurrencia que llegó al balneario para los últimos días del
verano.
Las entradas tuvieron un costo de $50 para los mayores y fue gratis para los menores. Todas las noches sortearon un televisor LED y una bicicleta entre los chicos que juntaban latas de "nieve loca" que se vendían en distintos puestos. Además, el sábado, cuando cerró la celebración, también sortearon un cuatriciclo.