"Esta decisión se transforma en un avance trascendental para lograr una verdadera transparencia en las actividades gremiales. Es que el gremialismo sigue teniendo privilegios, si se tiene en cuenta que en la actualidad no existen leyes que obliguen a los dirigentes a mostrar su patrimonio. Las entidades gremiales siguen siendo islas exentas de controles", expresaron desde ATE.