El informe de la AIC sobre la contaminación con desechos cloacales de los ríos valletanos generó alarma en Balsa Las Perlas, donde no hay suministro a través de redes domiciliarias y muchos barrios captan agua del Limay para el consumo familiar. El organismo a cargo del monitoreo de las cuencas de Río Negro y Neuquén sostuvo que el ineficiente tratamiento de los efluentes provoca que importantes cantidades de desechos sean volcados crudos a los cauces del Limay, el Neuquén y el Negro, provocando una concentración muy elevada de Escherichia Coli (materia fecal).
En Las Perlas viven unas 10 mil personas y el suministro se ha organizado según la ubicación de los barrios y la conveniencia de las familias. Hay distintos métodos, con predominio de los pozos para extraer agua de las napas y hasta una cooperativa que distribuye a un sector del paraje. Sin embargo, el volumen que se extrae del río representa un porcentaje importante respecto del nivel de consumo. Y la AIC reveló que es altísima la concentración de materia fecal. Si hubiese equipos para purificarla, el tope serían 1.000 partes de coliformes fecales por millón y en el lugar hay 1.100.
La contaminación se origina desde Plottier, aguas abajo, porque las plantas cloacales municipales no pueden tratar la totalidad del líquido que llega por las cañerías. La Isla Jordán es otro sector complicado por la contaminación y por eso está prohibido bañarse en el lugar.
Por ello, los habitantes del paraje cipoleño renovaron su exigencia para que se concreten las obras necesarias para el correcto abastecimiento de un servicio esencial como el agua.
Jaime Flores, referente del centro de Estudios Cristianos de Las Perlas, sostuvo que “la necesidad de una planta potabilizadora es una cuestión que debe pasar por encima de toda la burocracia de un Gobierno rionegrino profundamente inmoral” y solicitó “la intervención de Nación, actuando urgentemente. Esta situación pone en peligro la vida de nuestro pueblo”. La institución encabezada por Flores es una de las organizaciones que lidera los reclamos de autonomía y la lucha por el mejoramiento de los servicios públicos de los perlenses.