La eliminación de las horas extras a los agentes sanitarios del Hospital de Cipolletti acarreará grandes perjuicios para amplios sectores de la comunidad. Para hoy está prevista una asamblea de todo el personal del nosocomio para evaluar los recortes dispuestos por el Ministerio de Salud, que también incluyen las prestaciones de guardias.
Con el paso de los días se complican más y más las perspectivas del nosocomio. Si en la actualidad la atención resulta difícil por la enorme cantidad de gente que acude a sus servicios, los ajustes dispuestos ensombrecen el panorama a muy corto plazo.
Los agentes sanitarios, como parte de la institución y de la actividad que brinda el Estado, dejaron claro ayer que ha sido con el uso de horas extra que se ha podido sostener el vacunatorio en el turno tarde, lo mismo que las visitas domiciliarias a pacientes y el seguimiento de los tratamientos de tuberculosis.
Por eso, el recorte de esta alternativa laboral atentará directamente contra esas prestaciones y muchas otras más. Así, por ejemplo, no se podrán continuar las tareas de promoción de la salud en escuelas, instituciones y ONG.
De este modo, no se podrá hacer difusión en la población de los llamados hábitos saludables como las actividades físicas, la adecuada alimentación, la necesidad de efectuarse controles médicos, la prevención de la violencia de género y de las adicciones, y tampoco se podrá garantizar la aplicación de programas de salud sexual y reproductiva.
Los trabajadores lograron en 2016 alcanzar las metas de inmunización al recorrer 40 escuelas, completando los esquemas de vacunación de 500 niños de 11 años de edad y revisando 2000 carnets. Además, el año pasado colaboraron con la atención de los damnificados por las inundaciones.