En el Municipio aseguran que, al 31 de agosto pasado, el déficit de las cuentas públicas había descendido ya a 17.000.000 de pesos, es decir, una cifra bastante por debajo de los 21.500.000 que se vienen denunciando desde hace unos días y que han motivado la preocupación del intendente electo Aníbal Tortoriello y sus equipos técnicos.
“No hemos rifado los fondos de la comuna. Siempre hemos actuado en forma medida en todo”, enfatizó un destacado funcionario de la Secretaría de Hacienda, que prefirió mantenerse en reserva al ser consultado por el real estado económico y financiero del erario cipoleño. “No queremos polemizar”, enfatizó.
El detalle y la magnitud del déficit están en conocimiento del futuro titular de la cartera, Edgardo Molinaroli, quien se reúne al menos una vez por semana con su par en funciones, Néstor Rinaldi.
Entre los motivos del rojo en las arcas municipales, se encontraría la ejecución del paquete de obras públicas programadas por el Ejecutivo para la segunda mitad del año y los pagos de las certificaciones que el avance de los trabajos han ido generando.
El funcionario consultado se mostró optimista en cuanto a que en los meses que quedan del actual mandato se podrá seguir bajando el déficit, aunque todo dependerá del desarrollo de las distintos emprendimientos en marcha y del funcionamiento general de la comuna.
“El estado de las finanzas no es desastroso ni nada que se parezca. Nos hemos ido manejando de acuerdo a lo que estaba previsto”, enfatizó.
Aseguró que Rinaldi y Molinaroli mantienen una comunicación fluida y hasta el momento “no se ha presentado ningún problema”, pese a la inquietud manifestada por Tortoriello. “La situación deficitaria ha disminuido y eso es importante”, agregó.