El crimen del vecino Miguel Contreras, de 37 años, dejó de estar bajo la sombra de la impunidad. A casi cinco meses del hecho, la Fiscalía identificó a los responsables y ayer los acusó en una audiencia de formulación de cargos. Los imputados son dos hermanos neuquinos, de 37 y 39 años; todo indica que lo mataron con un revólver por disputarle a la víctima la casa donde residió hasta su muerte en el barrio Brentana.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, el mayor de ellos, identificado como Mario Gabriel Ruminot, fue el autor del disparo mortal, mientras que su hermano Rafael tuvo una participación necesaria en el hecho, ya que lo llevó en un auto hasta la escena del crimen y luego de consumar el hecho lo ayudó a escaparse.
El fiscal Marcelo Gómez les imputó el delito de homicidio agravado por la utilización de un arma de fuego. A uno por ser el autor, y al otro, en calidad de partícipe necesario.
Los imputados están en libertad. Se presentaron espontáneamente a la audiencia y de allí también se fueron libres a su casa. Como la prisión preventiva es la excepción y la libertad, la regla, de acuerdo con el nuevo código procesal, los hermanos Ruminot podrán llegar a juicio en estas condiciones.
Según informaron fuentes judiciales, ninguno de ellos tiene antecedentes penales y han demostrado que tienen arraigo en la zona, con una familia y un trabajo. Además, cuando fueron citados a la audiencia de formulación de cargos, no hubo que acudir a la fuerza pública. Ellos mismos se presentaron. Ni la expectativa de pena que les cabe –prisión efectiva- basta para encerrarlos preventivamente hasta que sean juzgados.
Por eso no se pudo acreditar que fueran a fugarse, tampoco que entorpecieran la investigación, ya que durante este tiempo no aprovecharon su libertad para amedrentar a los testigos o poner otros obstáculos; y así continuarán libres.
Gómez había solicitado una prohibición de acercamiento hacia los testigos, sin embargo, para la jueza Florencia Caruso no hizo falta justamente porque los imputados no intimidaron a nadie previo a la audiencia. También solicitó a la magistrada el deber de que comparezcan tres veces por semana ante la Justicia, pero Caruso ordenó que se presenten una vez.
Fuentes allegadas a la Fiscalía explicaron que la formulación de cargos tardó en realizarse, pese a las sospechas que tenían sobre los imputados, porque llevó tiempo hacer una de las pericias más importantes para probar su responsabilidad penal.
Se trata de la pericia sobre el revólver calibre 22 que los policías encontraron en la casa donde viven los hermanos Ruminot, del barrio San Lorenzo, en Neuquén. Esa diligencia se ejecutó en el gabinete criminalístico de Roca y tardó porque al revólver le faltaban algunas piezas mecánicas y hubo que conseguirlas para probar que fuese el arma homicida.
De acuerdo con los testimonios recolectados, el móvil del crimen habría sido un conflicto con la propiedad donde residía Contreras. Al parecer, la víctima ingresó a ese domicilio con el aval de la familia de los imputados, pero después le exigieron que se fuera.
A poco de cumplirse cinco meses del hecho, la fiscalía cipoleña consiguió esclarecer lo ocurrido en el barrio Brentana.
8 asesinatos se registraron durante el 2017.
De acuerdo con la fiscalía, la cantidad de crímenes cometidos en Cipolletti y Cinco Saltos este año (8) ya superan a todo 2016 (5). De los ocho hechos, sólo queda uno sin esclarecer.
La víctima no quería entregar la casa
Según la investigación de la fiscalía cipoleña, Miguel Contreras opuso una gran resistencia a la entrega de la vivienda a los hermanos Ruminot y había iniciado algunos trámites judiciales para retenerla.
En ese marco, recibió amenazas y finalmente, el 19 de mayo, los asesinos se hicieron presentes en calle González Larrosa al 1200 y le descerrajaron un certero balazo en el pecho.
Los primeros indicios que lograron los investigadores derivaron en un allanamiento, donde fue hallada el arma de fuego presuntamente utilizada en el crimen.