Tras una huelga de hambre en la cárcel de mujeres de General Roca, Irene Méndez, quien espera el juicio por el crimen del cipoleño Eduardo Honores, decidió poner fin a su protesta. La mujer oriunda de Neuquén recibió algunas respuestas de parte de las autoridades judiciales y penitenciarias y por esa razón no siguió adelante con su reclamo.
Méndez había explicado a este diario que tuvo problemas con una interna y que había sido sancionada. Frente a esta medida, se declaró en huelga y permaneció así por 48 horas.