En cuanto a lo que sucedió el día del homicidio, la mujer aseguró ante el tribunal que su marido la tomó del cuello y le dio varios puñetazos. También precisó que los dos estaban armados con cuchillos. “Era yo o él”, precisó ante los camaristas.
Finalizado su testimonio, se dio pie a las partes, y la fiscalía, a cargo de Gustavo Herrera, consideró el delito de homicidio en exceso de la legítima defensa y requirió un castigo de cuatro años. Por su parte, la defensa enfatizó que la mujer se vio obligada a defenderse y reclamó su inmediata absolución de culpa y cargo.