De acuerdo con lo informado por la fiscalía, el cuerpo de la víctima presentaba cuatro balazos. Asimismo, fueron secuestradas dos armas cortas.
El trabajador que cuidaba la chacra comentó que fue atacado por dos desconocidos y que sólo se limitó a defenderse a tiros. Mientras uno de los ladrones consiguió huir, otro cayó muerto en el interior de una precaria pieza.
Las fuentes precisaron que, ante la irrupción de los asaltantes, el encargado corrió hasta un ropero para tomar un arma de fuego. De inmediato, hubo un cruce de disparos y un hombre identificado como Sergio Lagos resultó herido mortalmente.
En diálogo con LU19, el titular de la Regional Quinta, comisario Antonio Mandagaray, resaltó que Lagos fue hallado con un arma en la mano. De manera paralela, desde el Ministerio Público Fiscal se recalcó que el detenido, Abel Jesús Villa, habría utilizado una pistola de nueve milímetros. Las armas fueron secuestradas y se esperaba una serie de pericias para establecer con certeza quiénes la utilizaron.
En el caso del encargado de la chacra, presentó una autorización como legítimo usuario del arma de fuego. Trascendió que sería un vecino muy conocido de Fernández Oro y que su labor en el lugar del violento hecho había comenzado hace un mes. En cuanto al delincuente muerto, era oriundo de Puente 83 y la Policía se encargó de contactar a los familiares.
Villa fue detenido y anoche seguía en esa condición. Desde la Fiscalía de Delitos Graves se precisó que la investigación es por homicidio y que la hipótesis principal es "un intento de robo que concluyó con la muerte de uno de los presuntos ladrones a manos del cuidador de la chacra".
Investigación
Un exceso en la legítima defensa
Por las circunstancias de lo sucedido en la chacra de Fernández Oro, se presume que el autor de los disparos mortales recuperaría la libertad hoy o durante el fin de semana y que se podría considerar un exceso en la legítima defensa.
El predio rural que tenía a su cargo Abel Villa no estaba en producción pero había una huerta comunitaria y una serie de terrenos que forman parte de un loteo social.
De acuerdo con el relato del trabajador, advirtió la presencia de los delincuentes por el ladrido de los perros.
Después, patearon la puerta de la pieza donde dormía y se produjo el intercambio de disparos.
La investigación quedó a cargo de la fiscalía y el Juzgado 6.