No lo soporta más: fue a la Policía por las aceleradas y el ruido de la moto del vecino Un cipoleño acudió a una Comisaría cansado de los ruidos molestos. La causa pasó al Juzgado de Faltas Municipal, por ser una infracción contravencional. Las multas son elevadas.
Harta de sus aceleradas, lo denunció por los ruidos molestos del caño de escape Casada de rugidos y explosiones, una vecina fue directamente a la Policía. El acusado admitió su culpa, pidió perdón y aseguró que vendió el accesorio. Debe cumplir pautas de conducta.
Mecánico de motos se comprometió a respetar la siesta Una vecina de Allen recurrió al Juzgado de Paz porque el movimiento de un taller cercano le generaba molestias. Se pusieron de acuerdo en el horario en que podrá probar los rodados. De 13 a 16, nada de ruido.