Finalmente, los delincuentes maniataron al hombre y a la mujer, y mientras a ella le pidieron que se acostara en el piso del baño, a él lo empujaron con saña. Ahí quedaron encerrados hasta que lograron cortar las ataduras y pedir auxilio a los vecinos. En tanto, los asaltantes se apoderaron de dos televisores, una computadora, celulares y una caja de herramientas, que cargaron en un auto de las víctimas. Luego, se dieron a la fuga.
Casi en simultáneo, familiares y policías confluyeron en la casa asaltada y con los datos aportados por las víctimas se armó un operativo cerrojo. El despliegue dio resultado positivo en poco menos de una hora y media, con el hallazgo del auto robado, un Fiat Uno. De todos modos, no se pudo dar con los sospechosos.
La zona donde ocurrió el atraco se encuentra muy bien iluminada y la propiedad donde se desarrolló el ilícito tiene alarma, además de estar rodeada de alambre de púas. Sin embargo, los asaltantes se las ingeniaron para descender por la escalera del tanque de agua.
Creen que los ladrones seguían a las víctimas
Uno de los hijos de las víctimas destacó la labor policial y el rápido despliegue que permitió recuperar el auto, que había sido abandonado en una toma cercana. A la vez, se quejó por la rápida liberación de un sospechoso. "Que no se sientan impunes", explicó a LM Cipolletti sobre su malestar con la actuación judicial y las decisiones que se adoptan en determinados casos con los presuntos autores de violentos atracos.
A pesar de que el auto fue hallado, los asaltantes le sacaron la radio, una rueda de auxilio y un gato. Asimismo, no fue ubicado el resto del botín.
Se especula que los autores del ilícito estuvieron haciendo un trabajo de seguimiento de las víctimas y que creyeron, en forma equivocada, que se harían de un gran botín.
Los abuelos viven en el barrio desde hace dos años y medio y es su primera casa propia. Nunca habían sido víctimas de un asalto y ayer la familia trató de acompañarlos y contenerlos frente a la situación vivida.