Abortaron una fuga del penal: estaban haciendo un boquete

Los descubrieron cuando intentaban perforar la pared y les secuestraron un arsenal de facas.

El rumor de una posible fuga masiva alertó a los agentes del Establecimiento de Ejecución Penal 5, quienes ayer por la mañana hicieron una requisa y descubrieron que internos del pabellón D estaban comenzando a hacer un boquete en una de las celdas.
Hacía varios días que por el penal local se corría la voz de que algunos reclusos se estaban organizando para escapar por un boquete. La información llegó a oídos de los celadores, y cuando pudo ser confirmada se dispuso una requisa en todos los sectores de la penitenciaría, donde se pudo confirmar la versión. Además de incipientes daños en una de las celdas, los guardias hallaron un verdadero arsenal de facas construidas con fierros extraídos de las camas o ingresados ilegalmente.
No es la primera vez que se frustra el intento de abrir un hueco en uno de los muros con la intención de escapar. El antecedente data de abril de este año, cuando, como ayer, la evasión no se pudo perpetrar porque el personal penitenciario también intervino a tiempo.
Requisa
La diligencia se hizo ayer entre las 8 y las 10.40 cuando un pelotón de uniformados irrumpió en el bloque de calabozos. En la celda número 4, del pabellón D, los agentes se encontraron con lo que podría haber sido un boquete. “Estaban recién comenzando a hacer el hueco así que pudimos evitar que huyeran”, comentó una fuente allegada a la investigación. Las autoridades carcelarias valoraron que los presos no hayan podido siquiera dañar seriamente la estructura del edificio.
En esa misma celda se encontraron elementos que los presos utilizaban para atravesar la pared. Todos ellos fueron secuestrados. Y, además, en otros calabozos se hallaron elementos que suelen ser usados para agredirse entre los reclusos, por lo que también se dispuso que fueran retirados. Se secuestraron facas, puntas hechas con metales, otros elementos punzo cortantes, pedazos de escombros y a uno de ellos se le encontró una pomada negra, para lustrar zapatos, que está prohibida tener dentro del penal.
Ahora, la jefatura del Servicio Penitenciario Provincial busca establecer quiénes planearon el intento de fuga, ya que no estaba confirmado que todos los reclusos alojados en el lugar estuviesen involucrados. “Se abrió una causa por daño y se está investigando porque lo que iba a ser el boquete fue descubierto cuando ninguno de los que lo hicieron se encontraban allí”, agregó uno de los responsables de la pesquisa.
Las averiguaciones quedaron a cargo el fiscal Oscar Cid, quien podría ordenar nuevas diligencias a fin de identificar a las personas que quisieron fugarse.
Lo extraño del intento de huida fue la metodología elegida por los internos ya que, en la mayoría de los casos, han logrado escaparse durante los horarios de visitas, mientras están en el patio, o bien saliendo por las ventanas de sus celdas. Otros condenados utilizaron las salidas al hospital para concretar su escape. Los boquetes se mantienen como la única idea que nunca dio resultado.