Sindicatos, organizaciones de izquierda y vecinos de Cipolletti y Neuquén marcharon ayer a los puentes carreteros para recordar el 15º aniversario de la rebelión popular que derivó en una violenta represión, 39 muertos y la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa.
Algunas organizaciones marcharon antes, mientras que la gran mayoría de los asistentes llegó directamente a la primera rotonda de Neuquén, desde donde marcharon a las ex cabinas del peaje a panfletear. En el acto se cuestionó fuertemente al actual gobierno. Por la manifestación se vivieron largas demoras en el tránsito, a pesar de que no hubo cortes. Muchos automovilistas manifestaron a los gritos.
Gremios, organizaciones sociales y vecinos marcharon para recordar la rebelión popular.
La víctima cipoleña
En diciembre de 2001, la quiebra del Estado, la desocupación y el corralito derivaron en protestas multitudinarias en todo el país. Algunos peleaban por sus ahorros y, la mayoría, por un puesto de trabajo o un plato de comida. Fue un cóctel explosivo que terminó con una ola de saqueos mientras De la Rúa dejaba la Casa Rosada en el helicóptero.
En Cipolletti uno de los locales saqueados fue el supermercado Bomba de la zona norte, donde la Policía reprimió ferozmente. En medio de los incidentes cayó muerta Elvira Abaca sobre la calle.
La mujer tenía 46 años y estaba en la calle Esquiú como muchos otros vecinos, mirando casi sin poder creer la locura generalizada. Los que vivían más lejos lo escuchaban por radio o miraban por tele lo que ocurría en otras ciudades.
Frente al súper, hubo gases, piedrazos, corridas y tiros cruzados. Uno de los balazos alcanzó a Abaca por la espalda y la mató en el acto. La Justicia nunca pudo explicar de dónde vino ni quién apretó el gatillo.