A días de las elecciones, el Municipio está que arde

Empleados iniciaron retenciones de servicios y podrían suspender hoy la recolección de residuos.
Aumenta la tensión entre el gremio municipal Sitramuci y el Ejecutivo local. Ayer las protestas se acentuaron y los trabajadores iniciaron retenciones de servicios en el cementerio y en el corralón de Servicios  Públicos, ubicado en calle Estado de Israel. Omar Meza, secretario general del sindicato, aseguró que el malestar va en aumento y que no puede evitar que los empleados de la comuna avancen en sus reclamos. Sin embargo, aclaró que ellos tienen una inquebrantable voluntad de diálogo. “A pesar de las medidas de fuerza, los compañeros permitieron que salgan los camiones recolectores, para no generar caos y demostrar que queremos seguir dialogando con el Municipio”, señaló Meza.
Los empleados del cementerio, por su parte, explicaron que “este Municipio es el que más recauda de la región y el que menos paga en concepto de salarios. Nosotros estamos cobrando $19,76 por hora, con lo que redondeamos un sueldo mensual de $4.656”.
Por este motivo Meza advirtió que si no hay avances en las próximas horas, la situación podría agravarse aún más. En ese sentido, contó que fueron convocados por la delegación de la Secretaría de Trabajo para una reunión que se concretará a primera hora de esta mañana, de la que también participarán representantes del Ejecutivo.
“Esperemos que haya algún tipo de acuerdo o avance, para calmar los ánimos y encaminarnos a una solución. Pero tiene que quedar en claro que este conflicto no fue iniciado por los trabajadores, sino por las autoridades de la Municipalidad que firmaron actas el año pasado que nunca cumplieron”, reclamó el sindicalista.
El pedido central es el de un incremento salarial del 40% porque -aseguran- la inflación de los últimos meses les comió el último aumento otorgado a fin de año que fue sólo del 18 por ciento. 
La batería de demandas del gremio contempla el pase a planta de los trabajadores contratados, algo que el propio intendente Abel Baratti se había comprometido a hacer y para lo cual firmó un acta acuerdo. Otro de los puntos es la entrega de ropa de trabajo, también una promesa incumplida por el Gobierno local, que debe llamar a una licitación pública que parece no estar en los planes oficiales.
“Quienes gobiernan realmente se tienen que replantear si quieren seguir cuatro años más”, advirtió Meza al no apreciar voluntad política “para resolver los problemas de los trabajadores municipales”.