Una masiva toma en el aeropuerto de Hong Kong

Más de 5000 personas rodearon la terminal internacional. China ya habla de "terrorismo".

No es cualquier aeropuerto. Es un hub de vuelos internacionales en Asia. Pero ayer más de 5000 manifestantes lo habían copado, y el aeropuerto de Hong Kong quedó inoperativo, con todos sus despegues cancelados.

Desde hace semanas, manifestantes anti-Beijing protestan en la ex colonia británica por lo que entienden es un avance de China sobre la autonomía y derechos de la isla, que se rige con reglas propias diferentes a las del continente, en el llamado “un país, dos sistemas”. China está perdiendo la paciencia con los manifestantes que no dan tregua. Empezaron protestando contra una ley de extradición que preveía juzgar en Beijing a acusado en la ex colonia. Cuando el proyecto cayó por las protestas, las manifestaciones arreciaron contra Carrie Lam, la gobernadora pro-Beijing, a la que quieren ver fuera.

Ayer China habló por primera vez de “terrorismo” en la ex colonia, un término que podría habilitarla a caerle encima a los manifestantes con la fuerza del ejército. China, a través del portavoz del gobierno para los asuntos de Hong Kong y Macao, Yan Guang, condenó enérgicamente “la violencia extrema a comisarías y policías cometidos este fin de semana” y subrayó que “estos actos terroristas ponen en peligro el orden jurídico y social del país y son una grave amenaza para sus habitantes”.

En una rueda de prensa en la que no admitió preguntas, Yan dijo que China “renueva el apoyo a la policía y al sistema judicial autónomo de Hong Kong”.

La autoridad aeroportuaria de Hong Kong anunciaba en tanto la suspensión de todos los vuelos por la presencia en la terminal de miles de manifestantes.

“La medida está motivada por los graves incidentes registrados en las instalaciones, donde los pasajeros han tenido problemas para pasar los controles de seguridad”, según el diario local South China Morning Post, citado por la agencia de noticias Europa Press.

La de ayer es la cuarta jornada de protestas consecutivas en el aeropuerto, principal escenario ahora de una movilización opositora que puso contra las cuerdas al gobierno.

Quieren apagar el fuego con fuego

Pekín cree que una política de arrestos en masa, sumada al comienzo del curso escolar, puede apagar la mecha de las movilizaciones multitudinarias. El objetivo es lograr que la situación esté bajo control antes del 1 de octubre, fecha en la que se celebrará el 70º aniversario de la fundación de la República Popular, una festividad que el partido espera que sea una demostración de fuerza y unidad.

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