El clima en Cipolletti

icon
12° Temp
23% Hum
LMCipolletti

Un acuerdo, la única alternativa válida

Para destrabar el conflicto en el barrio Obrero, el Estado debería intervenir para que no se genere una situación indeseada para todas las partes.

Esta semana la Justicia ratificó el fallo que estipula que los pobladores del barrio Obrero deben dejar el predio que ocupan en la zona norte para que sea restituido a su propietario.
Desde ambos sectores se esperaba una resolución en ese sentido, aunque una de las novedades fue que se volvió a abrir una instancia de negociación -breve- en la que se convoca a las partes a llegar a un acuerdo para evitar un posible desalojo. También se solicita a los gobiernos municipal, provincial y nacional que intervengan para que la situación no se resuelva de una manera traumática.
De por sí, el escenario es complejo y es un tema que genera una polémica encendida en la comunidad, con posturas diametralmente opuestas.
Lo cierto es que aquí las cartas ya están echadas y a simple vista no se observa otra salida de que ocupantes y dueño lleguen a un acuerdo, a partir de una mediación determinante del Estado, que deberá generar los mecanismos para que no se termine con una resolución indeseada para todos.  
Y si desde los dos sectores aseguran que en la actualidad las diferencias son económicas por la forma de pago de los lotes, tendrá que ser el Estado el que actúe para que las negociaciones lleguen a buen puerto, por más que esté claro que se trata de un conflicto entre privados.
A su vez, el Poder Judicial ha dado sobradas muestras de que su postura es que los litigios se definan por convenio: las causas en el fuero penal no han prosperado y la sentencia de la Cámara de Apelaciones plantea numerosos reparos a un desalojo forzoso. Los jueces impusieron instancias de diálogo entre las partes y una extensa lista de requisitos al juez Alejandro Cabral y Vedia, quien sería el encargado de disponer la liberación del predio por la fuerza.
En este caso particular ya no hay vuelta atrás: hay que conseguir que las partes en pugna se pongan de acuerdo porque pensar en un retiro forzoso de más de 2 mil personas sería la peor de las decisiones.
Además, un aspecto significativo es que esta toma se armó en 2009 y cualquier medida drástica que se tome ahora estará fuera de tiempo.  
 
Las tomas

El otro debate en Cipolletti que va de la mano de esta problemática es qué tipo de contención se les brinda a las personas que viven en la decena de asentamientos que proliferaron en los últimos años en la ciudad.
Si bien es una realidad que las tomas son ilegales y que la usurpación es un delito, también hay que ser conscientes de que ya están instaladas y que en esos lugares vive gente que también considera que debe ser acompañada por el Estado.
Tampoco hay que olvidarse que este proceso se da en un contexto en donde el acceso a la tierra y la vivienda es muy difícil para la mayoría de los argentinos. (A.C).

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Dejá tu comentario